” La última esclavitud “
De esta forma tan contundente define la ONU la prostitución y, sin duda, así es como debemos verla; yo añadiría “la esclavitud más antigua del mundo”, y es que vaya eufemismo hablar del “oficio más viejo del mundo”.
A nadie le gusta hablar de prostitución, ni tampoco que se haga visible en nuestras vidas; sin embargo, la realidad nos dice que la prostitución, mejor dicho, el negocio de la prostitución es el segundo negocio mundial más lucrativo tras el tráfico de armas y antes que el tráfico de drogas.
Hablar de prostitución es hablar también de tráfico de mujeres, de tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual, porque como recoge el Tratado de Nueva York de 1959, existe un consenso internacional en que la prostitución constituye la principal causa de la trata de seres humanos. Por ello debemos evitar todas las formas que banalizan y normalizan el comercio sexual, incluída la publicidad en la prensa generalista.
En este sentido, quiero enlazar con el debate ayer, en el Congreso de los Diputados de una iniciativa entorno a la publicidad de mujeres prostituídas en los medios de comunicación escritos. España es de los pocos, poquísimos países europeos donde la prensa formal publica anuncios de prostitución, unos anuncios que no deberían existir porque denigran la imagen y atentan contra la dignidad de las mujeres, además de dar salida y promocionar la explotación sexual fruto del tráfico y de la trata de mujeres.
Por todas estas razones mañana, día 23 de septiembre, es el Día Internacional contra la Explotación Sexual y la Trata de Seres Humanos; creo que es un buen momento para que todos y todas reflexionemos y nos comprometamos para terminar con este comercio, con este negocio que viola los derechos y dignidad de las mujeres.
Os adjunto el Manifiesto PSOE contra la explotación sexual

